Pareja Cáncer con Acuario

Agua y Aire son dos elementos raramente compatibles, tanto como lo son los signos de Cáncer y de Acuario, que, en este caso, respectivamente los representan. Sus naturalezas esenciales son tan diferentes que la mayoría de intentos de acercamiento que pueden provocar quedan en eso, en intentos que sólo anticipan de forma inequívoca una frustración ejemplar.

El sensible e intuitivo Cáncer, máximo representante del elemento agua y eterno aspirante a la fusión emocional, concéntrica e íntima con otra alma hermana, siente que el inaprensible acuariano, instalado más en el cielo que en la tierra, pertenece a otro mundo, a un universo que parece diseñado por un excéntrico creador que puso gran esmero en hacer desaparecer las coordenadas del espacio, del tiempo y del ritmo, justamente las que a él más le sirven de soporte y de guía para andar por la vida.

Acuario se le escapa tanto a Cáncer como a la inversa, pues al acuariano también le cuesta sintonizar con el dial intimista, envolvente y acaparador del canceriano.

Cuando ambos se encuentran, por aquellos designios que sólo el destino, que siempre juega con ventaja, sabría explicar, suelen atraerse, y aunque no sea de una forma arrebatadora e inapelable, les resulta fácil aproximarse movidos por su compartida naturaleza curiosa y ávida de experiencias y diversiones, y aunque de antemano se sospechen extraños y como recién teletransportados de otro planeta, el grado de amistad y de intimación que pueden llegar a alcanzar, en la mayoría de los casos, resulta positivo, transformador y benéfico para ambos.

Juntos, pueden pasárselo muy bien y reírse de todo, empezando por ellos mismos y acabando con todos los demás. Cáncer, cuando contacta y trata con Acuario, tiene la sensación de haber conocido a un extraterrestre, y el acuariano, por su parte, alimenta la idea de que su compañero acaba de emerger del paleolítico.

Sus respectivas percepciones del mundo, fundamentadas en sus divergentes caracteres, son la causa de estas y otras apreciaciones por el estilo, que, más que divertidas, constatan la fina intuición que a los dos les delata y que, tarde o temprano, convierte en realidad lo que se antojaba un chiste porque, en realidad, no sólo se mueven en esferas diferentes, sino prácticamente irreconciliables: Cáncer tiranizado por su pasado y su memoria, y Acuario abocado al futuro y a la quimera.

Precisamente, en la concepción de lo pretérito y de lo futuro se asientan las extremas posiciones de fuerza que ambos defienden, las mismas que constituyen la más clara y categórica debilidad y las que, finalmente, provocan el desencuentro, el desencanto y la comunicación insostenible.

Si ambos apuestan por amarse y mantenerse unidos, les será útil comprometerse, sobre todo consigo mismos, a mantener bajo control y a revisar conjunta y periódicamente su personal escala de valores, sus proyectos personales, sus apegos y todos aquellos impulsos que los abocan a conservar sus propios refugios temporales.

Su mayor reto como pareja consiste en trascender esa temporalidad, tanto pasada como futura, y aprender a crear un presente forjado, consensuado y recreado por ambos. En el día a día, inequívocamente, reside su superior desafío, porque es en el presente donde se halla la tierra prometida que ambos por separado buscan y que juntos pueden encontrar, disfrutar y perpetuar.

Qué tienen a favor

• Cáncer y Acuario pueden establecer una relación de intercambio, de evolución y de amistad, benéfica para ambos. A través del apoyo de Acuario, el canceriano puede abordar el futuro con más alegría y con menos reservas de las habituales y, por su parte, el acuariano se beneficia de la capacidad retrospectiva que Cáncer derrocha. Juntos, pueden disfrutar de una perspectiva de conjunto de la vida que les permita no repetir errores y, a la vez, progresar de modo firme y seguro.

• Sus opuestas naturalezas, femenina la de Cáncer y masculina la de Acuario, les otorga un notable grado de complicidad sexual, que les facilita dar cumplida cuenta de sus más íntimas y cambiantes preferencias. El carácter imaginativo, soñador e imprevisible que, en parecida medida, comparten, además, les invita a renovarse y a intercambiar experiencias que mantienen alejado el fantasma de la rutina.

Qué tienen en contra

• Entenderse hablando no les resulta tarea fácil porque usan diferentes códigos y formas de expresión antagónicas. Al emocional canceriano, que vertebra su discurso a través de lo que siente, le cuesta establecer un diálogo próximo e intimista con el racional, directo y atropellado de formas acuariano, que siempre quiere respuestas inmediatas y objetivas, justo lo que Cáncer difícilmente puede dar.

• El modelo de convivencia que, por lo común, están en condiciones de establecer no suele ajustarse demasiado a sus deseos y necesidades personales. Cáncer es el signo más hogareño y costumbrista del zodíaco y, justamente, el rebelde e inadaptado Acuario es todo lo contrario, alguien al que no le gusta sentirse encerrado y que se ahoga con las exigencias de la vida doméstica.

• Definir un proyecto de futuro común posiblemente constituye el mayor factor de desencuentro de esta pareja que, más allá de lo que deseen, para mantenerse unidos, deberán renunciar o modificar sustancialmente sus proyectos personales más íntimos y, en el peor de los casos, se sentirán obligados a abdicar de sí mismos con vistas a un futuro compartido tan incierto como desalentador.

• Sus respectivos ritmos personales, Cáncer nocturno y Acuario arrítmico, tampoco les acompañan para poder desarrollar y disfrutar actividades o trabajos en común. Cáncer, apático, previsible, recurrente e indeciso, suele enervar al hiperactivo e imprevisible Acuario y éste, con frecuencia, se siente trabado y aburrido por la inercia can-ceriana.

• En caso de conflicto, sus incorregibles tendencias caracteriales, Cáncer emocional y Acuario racional, les invitan a mantener actitudes rígidas y prolongadas que no permiten arreglos fáciles ni salidas airosas para ninguno de los dos. Ambos deberán esperar a que sus disputas pierdan en intensidad, permitiendo que Cáncer pueda, por fin, salir de su encierro, y Acuario se sienta dispuesto a escuchar.

Síntesis de la relación de pareja Cáncer Acuario

No resulta fácil la unión armónica entre Cáncer y Acuario, pues tienden a interpretar la vida con ojos tan diferentes como divergentes. Intentar ensamblar conservación con innovación, pasado con futuro, concéntrico con excéntrico y necesidad de apego con libertad extrema resulta francamente comprometido para ambos, que deberán dedicarle mucho tiempo, tanto a sí mismos, como a su relación, a fin de que las constantes vitales de la misma no desciendan a límites peligrosos e irreparables.

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