Pareja Géminis con Leo

El entendimiento entre un signo de aire (Géminis) y otro de fuego (Leo) es tan notable como cierto y a ambos les posibilita el crecimiento personal, la evolución compartida, el rápido entendimiento y la conexión en la mayoría de contextos de la relación de pareja.

Al variable Géminis, que suele actuar más por entusiasmo que por convicción, le viene como anillo al dedo la relación con el estable Leo, más convencido de sus consolidadas verdades que apasionado por difundirlas.

El leonino, siempre tan consciente de su propio valor, tiende a instalarse en el centro y a disponer de una concepción propia y singularizada de la realidad, todo lo contrario que el indeciso geminiano, más habituado a vivir en la periferia y con mayor predisposición para dejarse llevar por opiniones ajenas que para construir las propias. Al majestuoso Leo le deleita hablar consigo mismo, de sí mismo y para su fiel y entregado auditorio.

Al rey de la selva le encanta ser reconocido, aprobado, admirado y, sobre todo, aplaudido y con Géminis no tiene problema en este sentido porque es tan demostrativo como exaltado en sus formas y no le cuesta aplaudir a quien admira y, mucho menos, a quien ama; aunque, de hecho, sus admiraciones y sus amores difícilmente serán singularizados al gusto leonino, sino tan dispersos como sus diálogos.

En esto, Géminis también se diferencia sustancialmente del sintético Leo, y prefiere más hablar con los demás, o incluso con el vacío, antes que consigo mismo, que le resulta mucho más agotador, complejo y aburrido.

En cualquier caso, el sano diálogo, la comunicación directa y rápida y la complicidad entre ambos están más que asegurados. Tanto Géminis como Leo son extrovertidos, activos, apostadores, ganadores y detestan la mediocridad. Ambos viven el presente, y los riesgos, más que amilanarles, les invitan a la acción sin reservas.

Unidos, si combinan de forma adecuada sus talentos personales, construirán una pareja triunfadora en todo aquello que emprendan, que no será poco.

Géminis aporta a Leo el sentido de la variación oportuna y una afilada visión crítica de la vida que limita la autocomplacencia; por su parte, Leo, en su condición de signo fijo, sirve, por una parte, de auxilio a las recurrentes indecisiones geminianas y, por otra, de apoyo centralizador de sus conocidas dispersiones.

En la esfera afectiva, la recíproca entrega y el apoyo mutuo suelen ser los protagonistas de la unión. Ambos suelen actuar con espontaneidad y manifestar de forma inequívoca y directa sus afectos.

Tan sólo difieren en la aparente intensidad de los mismos, puesto que Leo es mucho más pasional, visceral, demostrativo y entregado en este terreno que su inaprensible, contradictorio y, en ocasiones, ambiguo amante geminiano.

Con frecuencia, Leo suele recriminar a su compañero su falta de atención, su desapego, su egoísmo y su falta de sensibilidad que raya, en ocasiones, el desprecio, al menos, tal como entiende éste el exigente Leo, que siempre se considerará mucho más enamorado de su compañero que a la inversa y, seguramente, puede que sea verdad.

No obstante, Géminis, tan adaptativo como arrojado e inteligente, no suele decepcionar de forma irremediable las expectativas y exigencias leoninas y, aunque sea de forma intermitente e inexplicable, acostumbra a entregarse sin reservas y a sucumbir ante los brazos protectores y paternales de su amado, en los que siempre reconoce y admira la fortaleza y la nobleza con la que están torneados.

Qué tienen a favor

• Su modelo de convivencia suele adoptar una forma abierta y asimétrica en la que Leo aparentemente hace las veces de jefe y Géminis, de subordinado, aunque en la intimidad, con frecuencia, intercambian sus papeles, pues el espíritu de equipo que les vincula les permite convivir sin demasiadas normas y manteniendo sus respectivas identidades.
• Identificarse con un proyecto de futuro común no les cuesta demasiado, porque los dos viven instalados en el presente y se apoyan para conseguir objetivos definidos y rentables. Su complicidad natural les permite establecer un nexo de unión entre todo aquello que es transitorio y coyuntural (Géminis) y los valores fundamentales e inmutables (Leo).
• Saben establecer un diálogo transparente y conciso que les permite entenderse de forma rápida y evitar confusiones y errores de interpretación.
• El ritmo activo y diurno que comparten les permite ser compañeros de juego y aventura y pasárselo muy bien juntos. Ambos son extrovertidos y comparten su afición a viajar y a relacionarse con los demás. Con facilidad, establecen numerosos contactos y siempre están dispuestos a ampliar y a compartir sus respectivos círculos de amistades. Allá donde van, caen bien y no les cuesta ser aceptados por los demás.
• Sexualmente compatibles, el entendimiento en esta compleja esfera está garantizado, sobre todo gracias al intenso amor que se pueden llegar a profesar y también por la facilidad que tienen para comunicarse y explicitar sus necesidades más íntimas. Géminis recibe con placer la entrega y la poderosa sensualidad de Leo, y éste encuentra en su amado a un versátil, camaleónico y ocurrente compañero capaz de adaptarse a la más dura de sus exigencias.

Qué tienen en contra

• El dinero, las propiedades y los recursos materiales en general suelen ser un foco de permanente conflicto para esta pareja, más inclinada a la frivolidad que a la frugalidad y al derroche más que al ahorro.
• En caso de conflicto, el geminiano se queja, grita y huye para volver; contrariamente, el leonino prefiere callar o, al menos, no perder las formas y, sobre todo, permanecer inamovible, orgulloso e inaccesible. Si las discrepancias no han herido mortalmente el amor propio de Leo, con unas caricias sobre su melena (su punto débil) y demostrando arrepentimiento, se puede suavizar la tensión, porque Leo es de condición noble, pero si el agravio es de carácter personal, y para Leo casi todo lo es, el enfado leonino se puede eternizar, sobre todo si el astuto Géminis le castiga con el desdén y la crítica, que es lo que menos soporta el leonino.

Síntesis de la relación de pareja Géminis Leo

Géminis y Leo son extremadamente compatibles y carecen de impedimentos importantes para configurar una relación de pareja vitalista y estable en la que ambos se sienten vinculados y, a la vez, independientes.

La autoridad y el poder que emana de Leo, unidos a la inteligencia y la versatilidad que siempre brillan en Géminis, moldean una relación especial, tan rica en matices, que no suele pasar desapercibida a los ojos ajenos, que nunca llegarán a tener claro quién es el rey y quién el mendigo de la relación, porque Leo siempre quiere ser el rey, pero Géminis rara vez es el mendigo.

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